La iglesia parroquial de San José de Abanilla está ubicada en el centro urbano, entre la Plaza Purísima y las calles Corazón de Jesús y Pío XII.
Fue construida por la Orden de Calatrava sobre un solar donado por Don José Tristán de Rocamora, Señor de Mafraque. Las obras de construcción se iniciaron en 1700 y fue consagrada al culto en 1712 por el obispo Belluga. La Orden de Calatrava ejerció su jurisdicción sobre la iglesia de Abanilla, independientemente de la Diócesis de Cartagena hasta el año 1879 en que cesó su subordinación, por bula de Pío IX.
El retablo del altar mayor, aunque modificado por intervenciones posteriores a su realización, es un claro ejemplo de la retablística murciana del segundo cuarto del siglo XVIII, siguiendo muy de cerca el modelo del retablo mayor de la iglesia de San Miguel de Murcia. La bóveda de la capilla mayor fue pintada por Antonio Llopis en 1757. A la torre de cuatro cuerpos, en 1929, se le colocó la rejería que sostiene el campanil del reloj actual. La iglesia es de estilo barroco y tiene planta de cruz latina de 37 por 17 metros. Cuenta con dos portadas, una lateral, en la que destaca una hornacina con imagen en piedra de la Inmaculada, y la principal, dedicada al titular, San José.
El retablo del altar mayor, recientemente restaurado, es obra de Jacinto Perales, quien lo comienza en 1733. Lo preside en la parte superior, la Inmaculada, y la hornacina central alberga al titular. El blasón contiene las armas de Castilla, las barras de Aragón y la Cruz de Calatrava. En las paredes laterales y bóveda del presbiterio se reparten escenas relacionadas con la vida del patriarca; los «Desposorios» y el «Nacimiento» se colocan en los frentes y el «Sueño de San José» y la «Huida a Egipto» en la parte superior.
La columna que sostiene el coro se puso en 1763, procedente del primer claustro del Colegio de Santo Domingo de Orihuela, que no llegó a ejecutarse. Es obra de Juan Sansui, en mármol de Macael. Hay cinco columnas como esta en la plaza de la Anunciación de Orihuela. En la Capilla de la Santa Cruz, se guarda la Santa Cruz (expuesta permanentemente) desde el año 1996. Contiene, en un relicario, las astillas de las reliquias que históricamente proceden de la Cruz de Cristo y que se guardan en Roma. Una certificación del Vaticano de julio de 1939 así lo confirma.


El suelo de la iglesia anteriormente se recubría con grandes losas, que cobijaban una amplia cripta y albergaban piedras sepulcrales grabadas con el escudo nobiliario de la familia Cabrera, habitantes de la localidad. Los Cabrera son descendientes más o menos directos del primer señor de Abanilla Don Ramón de Rocafull, primo del rey D. Jaime I el Conquistador. La Casa Cabrera, palacete barroco del siglo XVIII, frente al lateral izquierdo de la iglesia, contiene un enorme escudo de armas de los Cabrera con flaveras a los lados sobre trofeos militares, rematado en cimera.
