En 1483, la Orden de Calatrava, por medio de una permuta de posesiones adquirió la jurisdicción sobre Abanilla y en 1504, ya consta la existencia de la primera parroquia a la advocación de san Benito, patrono de la Orden, regida por el cura calatravo, frey Antón. En 1561 se bendijo la ermita bajo las advocaciones de san Sebastián y san Roque. En el siglo XVIII, ya existían más ermitas: a san Ildefonso, a la Señora santa Ana, así como de particulares (san José en Mafraque, san Juan Bautista en la finca de la Casa Cabrera, etc.). Durante esta época consta que Nuestra Señora del Patrocinio era copatrona con san Benito de la iglesia y antigua parroquia del Lugar alto y que ambos presidían su altar mayor. Mediado el siglo XIX, los diccionarios de Pascual Madoz y de Pablo Riera y Sanz, recogen que el patrono de la iglesia y del pueblo de Abanilla es san José.
Repasando las actas del concejo abanillero y otros documentos enviados al Consejo de Castilla, hasta ahora localizados, se observa que en las del siglo XVI, no se reseña nada referente a las festividades de la Santa Cruz, tanto de mayo como de septiembre, aunque sí de la institución con carácter festivo de santa Ana, en 1566 y de la celebración de san Roque, “con Moros y Cristianos”, al menos en 1598 y el gasto de la pólvora con cargo al concejo. Sabemos que los patronazgos han ido cambiando a través de los tiempos, por la confianza que las gentes sencillas depositaban en la mediación de los santos y las reliquias, encomendándose a ellas en los momentos cruciales de situaciones catastróficas o desgracias colectivas.


Repasando las hemerotecas y demás documentación gráfica o escrita hasta ahora localizada, se comprueba que en el programa de fiestas de 1915, uno de los más vetustos, pone: “Solemnes fiestas cívicoreligiosas en honor de la Santa Cruz”. No referencia nada de que sea patrona de la villa. El de 1917, repite lo mismo que el anterior, pero en vez de Santa Cruz, Santísima Cruz. En 1922, Santísima Cruz y no referencia nada del patronazgo, aunque sí de la pomposa celebración del “Centenario”. Las noticias de prensa de 1895, 1902 y 1914, ponen Fiestas de la Santa Cruz. En 1922, La Verdad de Murcia sí pone lo de la celebración del Centenario de la “aparición de la Santísima Cruz”. De 1948 a 1950 pone en los programas, Fiestas en honor de la Santísima Cruz.
De 1951 a 1953 y de 1960 a 1968, Fiestas cívico-religiosas en honor de la Santísima Cruz. A partir de 1969 en adelante se las denomina “Fiestas cívico-religiosas en honor de su excelsa patrona la Santísima Cruz. Lo de excelsa patrona, no se descarta que pudiera ser una adjetivación de facto, puesta por mimetismo con otras poblaciones, al igual que ha sucedido con lo de Santísima y “Vera”, desde el 2002.


El establecimiento del patronazgo religioso es competencia del clero y su posterior aceptación por los concejos, que en un determinado momento de la historia de cada lugar se unen y funden en una común celebración con las festividades cívicas, como lo son las de los Moros y Cristianos. A esta simbiosis se la denomina fiestas “cívico-religiosas”, en honor de un patronazgo o advocación. No es de extrañar, por los datos que disponemos, que la celebración de san José como patrono religioso y civil predominara en los siglos XVIII y XIX, aunque con anterioridad se celebrara a san Benito, patrono de la Orden de Calatrava, a san Sebastián, protector de los soldados, a san Roque, protector de las temibles enfermedades contagiosas, como lo fue la peste, que tanto diezmó a la población. Muchas veces, la mayoría, estos santos milagrosos iban envueltos en la peculiaridad de su propia leyenda, más o menos inventada o adaptada al gusto de las gentes. La aparición de reliquias y otros objetos relacionados con Dios, sobre todo a partir del siglo XVII. En la estampa decimonónica, de 1887, ya referida, leemos: La Santísima y Milagrosa Cruz, que se venera en la iglesia parroquial de san José de la villa de Abanilla. No menciona nada de que sea patrona de la villa. El archivo parroquial fue totalmente destruido en 1936 y en las actas municipales conservadas y consultadas hasta ahora, no se ha encontrado referencia concreta de la institución de la Santa Cruz como patrona de la Villa. No obstante, el 21 de septiembre de 2001, la corporación municipal en pleno y por unanimidad, le otorgó el título honorífico de “Alcaldesa Perpetua a la Santísima Cruz de Abanilla”, cuya fotografía preside el salón de plenos del Excmo. Ayuntamiento.
Texto del libro: “Los Patronazgos en la Región de Murcia”, realizado por Eugenio Marco y Juan Manuel San Nicolás
